Me duele extrañarte y también me gusta
Mi sangre se coagula
mi lágrima se vuelve escarcha.
El dolor irresistible que recorre mis arterias.
En ese sosiego te recuerdo apacible
Contemplándote, añorándote, como mar a su sombra.
La distancia que nos divide regula el calor de mi cuerpo
Bailo las miradas, bailo con las hadas
Soy andante en mentes raras como la tuya
Adicta al chocolate caliente y a las miradas poderosas
Me gusta inquirir lo interminable, suelo pernoctar y llorar al suspirar
Mirar y conquistar con los ojos de mi esencia
La lluvia, el viento la tierra y el cielo atestiguan mis desvelos enamorados
Ese rocío erradica toda impureza
desnuda tu yo mas reacio dando paso a un candor absoluto
Destellos del viento te dibujan en mi poesía
quiebran tus alas, te vuelcan sobre la arena
yaciendo tibia al borde de mi quimera.
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