domingo, 27 de noviembre de 2011

IDENTIDAD

Cuando no sabes lo que escribir, ni que rumbo tomar, 
se empaña el parabrisas, como si en el vicio de media noche
el negro de la oscuridad recayera sobre el centro del asfalto, 
en la que nada se puede tocar, reconocer.
Como si la vida estuviese  del lado de afuera, 
frente a una vidriera, esperando entender,
fundar  la conciencia hacia el timonel del capitán, 
que dirige su embarcación, hasta la unión del potencial, 
oculto  en recovecos, produciendo identidad.   

CHIN PUM

Muñecas en formol, tapa ojeras  y galeras. 
En escena todo existe. Decorados, sogas y cortinas. 
Barra de tragos finos, damas con uñas peculiares 
pintadas de borravino. Genios indiscretos, 
sombreros pegados a ideas electrizantes 
envueltas en sonetos.

Promesas de fragancias importadas.
Telones abiertos, liderados por secuencias programadas
donde el baile de las caretas se extiende dos minutos mas
intentando consumarse en virtud de la inmortalidad. Cierre de telón 

EN LA LUNA

En la penumbra, curvas luminosas, cómplices de Saturno,
se cuelan entre las cortinas y se instalan en la comisura de sus bocas.
Alegados  por las estrellas, y envueltos en un lapso de 5 lunas.

Parados sobre un globo terráqueo, una ligera brisa interrumpe.
Un reloj de agujas vencidas. Respiraciones a destiempo, 
intentan negarlo con besos y caricias. Las caretas pierden resistencia, 
se quiebran y revelan un destello de amor quincenal. 
Porque tal vez una inhalación quedo dormida.